Hay trayectorias en el underground extremo que se construyen desde los flancos, alejadas de los artificios masivos pero con una influencia innegable en la oscura arquitectura del sonido. Cuando se menciona el nombre de Old Man’s Child, el imaginario del metal negro melódico noruego gravita inmediatamente hacia la figura de Galder (Tom Rune Andersen). Lejos de ser una mera nota al pie en la historia de la península escandinava, este proyecto ha representado durante décadas la visión intransigente de un músico que prefirió moldear su propia estética antes que someterarse a las tendencias predominantes.

Los cimientos de la penumbra
La génesis del proyecto se remonta a 1993 en Oslo, sobre los restos de lo que fuera una agrupación de death y thrash metal llamada Requiem. Junto a músicos como Jardar y Tjodalv —baterista fundamental que años más tarde dejaría una huella imborrable en la primera etapa de Dimmu Borgir—, Galder redirigió el timón hacia una vertiente más fría, sofisticada y densa del metal negro. Obras fundamentales como Born of the Flickering (1996) o la triada magistral compuesta por The Pagan Prosperity (1997), Ill-Natured Spiritual Invasion (1998) y Revelation 666 – The Curse of Damnation (2000) no hicieron más que cimentar un sonido propio: guitarras incisivas de afinaciones gélidas, una atmósfera sinfónica calculada con precisión milimétrica y una estructura rítmica implacable.
A diferencia de otras bandas contemporáneas de la escena noruega que optaron por la crudeza absoluta del lo-fi, Old Man’s Child siempre mantuvo una pulcritud técnica sobresaliente, donde la melodía oscura operaba como el núcleo estructural de las composiciones.
La encrucijada y el paréntesis dentro del gigante
La historia de Galder cambió de rumbo de manera definitiva en el año 2000, cuando se integró oficialmente a las filas de Dimmu Borgir en plena ebullición comercial y compositiva de la maquinaria noruega. Durante más de dos décadas, su rol como guitarrista principal aportó solidez y filo al sonido masivo de la banda, convirtiéndolo en un rostro indispensable para audiencias globales.
Sin embargo, esta relación simbiótica con el gigante del symphonic black metal trajo consigo un costo colateral inevitable: el silencio discográfico y el cese absoluto de los escenarios para Old Man’s Child tras el lanzamiento de Slaves of the World en 2009. Durante quince años, el proyecto principal de Galder quedó relegado a un segundo plano, convertido en una suerte de mito de culto cuyas expectativas de retorno disminuían con el paso del tiempo.
La ruptura y el despertar definitivo
El punto de inflexión se materializó en agosto de 2024, cuando Galder anunció públicamente su salida definitiva de Dimmu Borgir. La decisión respondió a una necesidad creativa largamente postergada: cerrar ciclos y volcar toda su energía en finalizar nuevo material discográfico y reactivar la actividad en directo de Old Man’s Child. Este movimiento no solo implicó el fin de una era corporativa dentro del metal extremo, sino el renacimiento de un proyecto que vuelve a operar bajo sus propias reglas, incorporando nuevamente en sus filas a colaboradores históricos como el propio Tjodalv.
La cita en Santiago
El próximo 22 de septiembre, el Teatro Cariola será el escenario que albergará este hito histórico. Enmarcado dentro de una esperada gira latinoamericana que marca el retorno de la banda a los escenarios tras un cuarto de siglo de ausencia en vivo, el repertorio estará enfocado en rescatar la esencia de sus primeras producciones. No se trata de una simple operación nostalgia, sino de la constatación de que las raíces del verdadero metal negro melódico noruego conservan intacta su vigencia y su capacidad de corte. Una oportunidad ineludible para atestiguar la vigencia de un creador que decidió retomar el control absoluto de su legado.
Las entradas ya se encuentran a la venta a través de Passline y los valores, sin cargo por servicio, son los siguientes:
- General – Preventa 1: $42.000
- General – Preventa 2: $45.000
- General – Día del Evento: $48.000
- Palcos: $55.000
*Una vez que cancha llegue a su capacidad máxima, la producción se reserva el acceso “General” por platea. Se recomienda llegar temprano.
Producen: Chargola Pro & PowerProds.cl
