
Valparaíso, 14 de febrero de 2026
La ciudad de Valparaíso ha sido históricamente un bastión para el metal en Chile, pero lo vivido la noche de ayer en el Club Segundo Piso quedará registrado como una de las jornadas más intensas y pulcras del último tiempo.
En el marco de su gira mundial, los legendarios Obituary aterrizaron en el Puerto para demostrar por qué, tras más de tres décadas de carrera, siguen siendo los soberanos absolutos del death metal de Florida.




Dethroned: Profetas en su tierra
La velada comenzó con una puntualidad que se agradece. A las 20:00 horas, tal como estaba programado, las luces se atenuaron para recibir a Dethroner. La agrupación nacional, oriunda de la misma región, no es ninguna desconocida para el público local; con una trayectoria sólida y un sonido que ha ido madurando hacia la brutalidad técnica, los nacionales se encargaron de encender los motores con un set de aproximadamente 40 minutos. Entre aplausos y saludos de cariño la banda repasó sus grandes temas calentando los motores de quienes llegaban al lugar.
Desde los primeros acordes, la banda exhibió una rítmica aplastante y riffs de guitarra que cortaban el aire con precisión quirúrgica. Su estilo inconfundible logró una conexión inmediata con una audiencia que, si bien aún terminaba de repletar el recinto, ya entregaba los primeros indicios de lo que sería una noche de mosh incesante. Dethroner no solo cumplió como número de apertura, sino que reafirmó que el metal chileno posee la clase necesaria para compartir escenario con cualquier gigante internacional.



La maestría de Florida en el Club Segundo Piso
Tras un breve intermedio donde el ambiente de camaradería y expectación se sentía en cada rincón del local ,(el cual lucía un lleno total), llegó el turno del plato fuerte.
Obituary irrumpió en el escenario con la seguridad que solo dan 35 años de trayectoria. La banda, compuesta por los incombustibles hermanos Tardy y el emblemático Trevor Peres, ofreció un show que fue, en palabras simples, una garantía de calidad.
El repertorio fue un viaje por los hitos del género. Clásicos que han definido el sonido de una era hicieron vibrar los cimientos del Club Segundo Piso. El público, entregado por completo, respondió con una energía desbordante: slam, gritos de apoyo y una marea de cuerpos volando sobre las cabezas de los asistentes fueron la tónica constante.
Fue notable ver cómo la excelente iluminación y un sonido nítido permitieron que cada gutural de John Tardy y cada solo de guitarra se apreciaran con una claridad que no suele ser común en recintos de este tipo.

Más allá del escenario: Un vínculo inquebrantable
Uno de los puntos más destacados por los asistentes no ocurrió sobre las tablas, sino en las calles de la Quinta Región. Durante su estancia, los integrantes de Obituary fueron vistos recorriendo Valparaíso con total naturalidad, encontrándose con fans y accediendo a fotografías y saludos con una sencillez admirable. Esta cercanía, sumada a su impecable desempeño profesional, dejó una impresión imborrable en la comunidad metalera.
La producción, a cargo de Chargola Prods y PowerProds, logró gestionar un evento de alto nivel donde la comodidad del público, la seguridad y el respeto por los horarios permitieron que la música fuera la única protagonista.
Valparaíso cerró así una noche de 13 de Febrero atípica con el sonido podrido y auténtico de una banda que parece no envejecer. Obituary se retira del Puerto con un saldo a favor absoluto y parten con su nueva fecha en Santiago, específicamente en Teatro Cariola.
Ésto no para…
Nota por Tave Hernández, para Fromhell.cl
Fotografías por Brutal Pebre